Desde Septiembre de 2008 se han producido acontecimientos sin precedentes que están reconfigurando un nuevo sistema financiera internacional. La banca de inversión ha desaparecido, los gobiernos están redefiniendo el papel de prestamistas de última instancia y se han lanzando paquetes de rescate a ambos lados del Atlántico.
La contracción del crédito ya ha golpeado a la economía real, precipitando la recesión en varios países desarrollados y haciendo previsibles incrementos significativos en las tasas de desempleo durante el 2009.
Y es que lo que en un principio parecía un problema de liquidez se está revelando además, como un problema de solvencia que requiere una fuerte capitalización del sistema bancario en los países desarrollados, es necesario mejorar la regulación financiera, reforzando la supervisión de los mercados de derivados de crédito y elevando los requerimientos de capital de las instituciones financieras para evitar los niveles de riesgo tan elevados como los actuales.
COMO HEMOS LLEGADO HASTA AQUÍ.?
La crisis financiera mundial es el resultado de la liberalización financiera de las últimas dos décadas- que no fue acompañada de una nueva regulación adecuada- y del exceso de liquidez global, generadas principalmente por EE.UU., ambas alimentaron una euforia financiera que distorsionó la percepción de riesgo, llevando a un exceso de apalancamiento que, sumado al sobreendeudamiento de familias y empresas y a la escasa regulación del sector bancario no tradicional, dieron lugar a burbujas, tanto inmobiliarias como de activos. El estallido de la burbuja inmobiliaria en EE.UU., (hipotecas sub-prime), precipitó la crisis y la globalización financiera la extendió por todo el mundo.
SOLUCIONES POLÍTICAS GLOBALES.
El Gobierno de España y el Presidente ZAPATERO, ha abogado desde el principio porque hubiera una respuesta europea a la crisis financiera internacional, medidas que debian tomarse de forma conjunta por todos los países miembros y aplicadas de forma coordinada de acuerdo con las necesidades de cada país.
España, defendió en la Cumbre de Washington, cinco bloques de actuaciones, contenidas en el documento que ya se aportó al Consejo Europeo preparatorio de la Cumbre y que básicamente tienen como objetivos:
Uno.- Reforzar la transparencia y responsabilidades en las decisiones financieras. En síntesis informar mejor a los clientes de los riesgos de sus operaciones.
Dos.- Reforzar la infraestructura de los mercados de capitales, poniendo en marcha mecanismos de control para garantizar un funcionamiento más transparente en los mercados.
Tres.- Reforzar el marco prudencial y la introducción de elementos anticíclicos. Básicamente lo que hace el Banco de España con las entidades financieras españolas desde hace años. Técnicamente se llama provisiones dinámicas.
Cuatro.- La regulación y supervisión deben prestar especial atención al nivel de endeudamiento de las familias y las empresas, como nuevo elemento a tener en cuenta a la hora de fijar los límites de determinadas operaciones.
Cinco.- Cambio de cultura en el gobierno de las empresas financieras, basadas en los principios de buena gestión, creación de valor sostenible, evitando aventuras especulativas y asegurándose muy bien de la calidad de los productos financieros que venden y dotándose de un esquema de retribuciones razonables y una mayor implicación de los directivos en el control de riesgos.
QUIEN DEBE PILOTAR ESTOS CAMBIOS.?
El Gobierno de España defiende un nuevo sistema internacional liderado por el Fondo Monetario Internacional (FMI), por su grado de legitimidad global (representa a 185 países), su experiencia y sus recursos en estrecha colaboración en materia de regulación y supervisión con el Foro de Estabilidad Financiera, y que nuestro país ha pedido su incorporación dentro del mercado de ampliación de esta institución, para que se convierta en el foro internacional de referencia en materia de regulación y supervisión.
CONCLUSION.
Esta crisis tendrá consecuencias geopolíticas importantes que todavía son difíciles de anticipar. La crisis significará un punto de inflexión en la globalización económica, y aunque no supondrá la debacle del capitalismo, los Estados recuperarán legitimidad y poder en relación con el mercado y el liberalismo económico que tendrá mayor regulación e intervención pública. Los países emergentes tendrán un mayor protagonismo y auge en la economía mundial, en este sentido seria importante integrar rápidamente a los mismos en las instituciones de gobernanza global (ya que con sus fondos soberanos adquirirán multitud de activos en los países ricos), lo que posiblemente anticipará y hará más radical la reforma del sistema.
En definitiva los liderazgos en materia financiera, deben ser compartidos y deben basarse en la cooperación internacional para salir de la crisis. Y saldremos adelante, esta es mi convicción, más fuertes, aprovechando las nuevas oportunidades, y con políticas públicas más fuertes para asegurar que el bienestar llegue a todos.
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